Los enemas como práctica saludable

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Enviado por: Paula Labella

Las enfermedades degenerativas están muy vinculadas a la intoxicación crónica que empieza en el intestino y el hígado. Una de las prácticas más efectivas para evitar estas posibles intoxicaciones son los enemas, que para muchos representan una forma muy adecuada de cuidar la salud, como tratamiento y como profilaxis.

Quienes practican los enemas con regularidad, aseguran que estos pueden aliviar los cuadros febriles o infecciosos en muy pocas horas. Sobre todo si se los combina con una dieta líquida y aplicaciones de hidroterapia según nos cuentan en perso.wandoo.

¿Pero de qué se tratan estos enemas? Pues bien, los enemas (o lavativas) son practicas a través de las cuales uno se introduce líquidos en el ano (usualmente agua, aceites, infusiones, decocciones, cerveza, etc.) a temperatura corpora, para que estos actúen en los intestinos y otras partes del cuerpo limpiándolos.

Se pueden emplear como evacuantes (enemas de evacuación o de limpieza, que son los más frecuentes), para ejercer una acción local o sistémica (enemas de retención) o con fines diagnósticos (enemas con sustancias radiopacas).  Cuando el volumen que se va a administrar es pequeño, se denominan micro-enemas.

Los enemas están contraindicados en los pacientes con patología anorrectal (hemorroides dolorosas, fisuras, abscesos) o con intervenciones quirúrgicas recientes en la zona.

Cuando se preparan infusiones, las plantas recomendadas son la manzanilla, el tomillo, la centaura, la valeriana, la cola de caballo, el orégano y otras.

Los enemas de café son muy populares y especialmente recomendados para aquellos que quieren limpiar el hígado y mejorar sustancialmente la salud.

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