Parálisis facial: causas y su tratamiento

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Enviado por: Gabriela Soto

En algunas ocasiones algunas personas sufren repentinamente de una parálisis de un lado de la cara, lo que les afecta en sus actividades diarias y en su calidad de vida. Algunos creen que puede ser debido a un accidente vascular, otros piensan que es por la tensión, por un virus, por un cambio de temperatura.

En relación al tratamiento de la parálisis facial las alternativas son igual de variadas: hacerse friegas con distintas hierbas en la cara, pasar un cálculo de una vaca varias veces al día por el lado contrario, soplar un globo, silbar, etc.

El nervio facial controla los músculos del rostro, permitiéndonos mostrar expresiones, sonreír, llorar y pestañar. Cuando se daña este nervio la persona se ve afectada social y psicológicamente, además se sufren molestias y dolores, requiriendo un tratamiento largo.

Cuando se daña uno de los nervios faciales (izquierdo o derecho) se produce una parálisis de los músculos faciales, debilidad o contracciones musculares de la cara, sequedad de los ojos o de la boca y alteración del gusto en el lado afectado. Además, suele darse un fuerte dolor en los músculos del cuello. La visión del ojo afectado se ve muy disminuida hasta que se acostumbra en unos días y puede haber dificultad en el habla.

Diversas causas pueden producir una parálisis del nervio facial, como un trauma, una infección del oído o la cara (virus herpes), diabetes, tumores, intoxicaciones. También puede ser que no tenga una causa conocida, lo que se denomina enfermedad “idiopática”, conociéndose como parálisis de Bell.

Cuando las otras causas de parálisis facial son descartadas mediante estudios, el médico dirá que se está frente a la parálisis de Bell, es decir, una parálisis del nervio facial de causa desconocida. Esta enfermedad se piensa que se debe a una infección viral del nervio.

La parálisis de Bell generalmente se cura espontáneamente en unas seis semanas. El tratamiento consiste en mejorar el sistema inmune a través de la administración de vitaminas, ya que él es quien va a mantener a los virus a raya. Como el ojo no se cierra bien hay peligro de daño de la córnea o que se produzcan infecciones oculares, por lo que se debe cerrar el ojo manualmente, como un pestañeo, de vez en cuando, usar lágrimas artificiales y secar las lágrimas acumuladas por no poder pestañar. También se pueden usar antiinflamatorios si se sufren dolores.

Es necesario el uso de terapias de rehabilitación que tu médico te aconsejará, pero puedes hacerte masajes en la cara varias veces al día, intentar silbar y soplar para ir activando los músculos, y si te consigues el cálculo de una vaca que tenga algún conocido, que le haya pasado lo mismo, frotarlo por la cara te hará un buen masaje que te ayudará a recuperar la expresión más rápido.

La paciencia y el cariño de tus seres queridos también son fundamentales en tu mejoría. Además debes evitar los cambios bruscos de temperatura, como tomar agua helada cuando vienes de un lugar tibio o caluroso, ya que el virus herpes que se asocia a la parálisis de Bell, queda en tu organismo y puede reactivarse.

¿Conoces otra técnica de rehabilitación?

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